Esta es una anecdota digna de ser publicada, para que la conozcan aquellos que no saben mucho sobre los patriarcas del 24, del 28 y del 30, los que empezaron a construir la leyenda. Esto sucedió en los Juegos Olímpicos de 1924, en Colombes. La génesis de los Viejos Valores, nacía la viveza criolla en el fútbol.

Consideramos imprescindible recordar aquel hecho que ilustra a las claras el carácter y la picardía de los esforzados atletas que hicieron conocido el nombre de nuestro país del otro lado del Atlántico. Días antes del debut del team oriental, en una práctica, los jugadores celestes advirtieron la presencia de espías yugoslavos en las tribunas. Los rivales del primer partido a disputarse en el torneo, además de algunos periodistas, no encontraron mejor idea que ir a mirar los movimientos de nuestros players para tener una idea del equipo al que iban a enfrentar.

Alertados de ello, ni lerdos ni perezosos, los jugadores celestes comenzaron a mostrarse descoordinados, toscos y rudos. Tiraban bombazos para cualquier lado, erraban los puntapiés, cabeceaban al revés cayendo de traste al suelo. Parecían unos tales pataduras. Cuentan las crónicas de la época que incluso Andrade estaba con una lanza , parado en el medio de la cancha en la practica y vestido de indio. Al terminar el “trabajo” un jugador yugoslavo se acercó y les dijo: “¡Qué pena que nos toque jugar con ustedes! ¡Vinieron de tan lejos!”, como apiadándose de los probres sudamericanos. No sabían lo que les esperaba…

En el diario francés “Le Temps”, el escriba que había presenciado aquella muestra grotesca, dejó estampado lo siguiente: “Nos apena que sean tan torpes estos jóvenes sudamericanos. Han venido desde tan lejos y tendrán que volverse después del primer partido”.

Pero lo que ninguno sabía era que había nacido la viveza criolla. La Celeste asombraría en el debut. La ráfaga olímpica se trasnformó en huracán, y Uruguay ante apenas 2000 personas le pasó por arriba a Yugoslavis por 7 a 0. Era el 26 de mayo de 1924, y los “pataduras” le mostraron al mundo donde estaban los reyes del fútbol mundial.

Salú campeones, va para ustedes el infinito recuerdo. QUE VUELVA LA VIVEZA DE ANTES, QUE VUELVA LA CELESTE DE ANTES!