Nuestro homenajeado del día, el gran prohombre de ébano Richard Javier Morales, tiene el orgullo de ser de los pocos amigos que le quedan del fútbol al Mago Fabián. Un incondicional, como ha dicho muchas veces el Dios isabelino, que se hizo presente en momentos duros de su vida, siempre dispuesto a compartir momentos en Paso de los Toros. Y eso es impagable, porque como dice siempre O’ Neill, “menos plata vas teniendo, menos amigos vas teniendo”. Pero el Chengue siempre ahí, al firme.

El reconocimiento de Fabián se ha podido escuchar en innumerables notas, por ejemplo en una que decía que “estos negros son de verdad. el negro oj, varela, regueiro, el chengue…”. Y a propósito del Chengue, como buen amigo y hombre sincero al 100% Fabián no tiene reparos en decir a quien se lo pregunte que el ex delantero que nos dio el pasaje el mundial 2002 es un gran amigo, pero de fútbol poquita cosa. “El Chengue si hay que armar lío, sí le tengo fe… pero no sabe jugar al fútbol! El Chengue no juega nada muchacho”.

También ha dicho a los cuatro vientos que el cabezazo no es uno de los fuertes de nuestro querido Chengue. “Que va a saber cabecear el Chengue si hasta Púa la cabeceó desde el foso!”. Todo esto dicho con humor y con el gran cariño que le tiene el Mago al chengue, de una amistad que se forjó en concentraciones, viajes y partidos, y se plasmó también en el homenaje de Richard a fabián cuando hizo el gol ante Senegal (“un gesto de amistad”). Sobre el cabezazo errado lamentablemente por el Chengue, O’ Neill dijo una vez : “Si mete ese gol el “Chengue”, le hacía una estatua adelante de esa tuna, acá en la estancia”. Y no dude usted amigo obdulista que Fabián le hacía la estatua, porque él por sus amigos, todo.

Y el Chengue no se puede enojar con Fabián por estas cosas que dice, y al contrario, las toma con humor y respeto. A quien le consulte por Fabián le dirá que “Es una de las personas que yo creo que ha hecho muchísimo por el futbol uruguayo. Creo que los jugadores que están hoy en la selección se han acordado poco de Fabián, él ha hecho muchas cosas por ellos, sobre todo por los jóvenes.” Y es verdad, pocos se acuerdan de Fabián, y uno de ellos es el incondicional Chengue. Y esas son de las cosas lindas que deja el fútbol, las verdaderas amistades que están más allá del dinero o de la fama.

QUE VUELVAN LAS AMISTADES DE ANTES, QUE VUELVA LA CELESTE DE ANTES!