El obdulismo está de parabienes. Tres jugadores de la celeste de antes van a regar las canchas de la segunda división de nuestro fútbol, y eso es un acontecimiento que nos tiene que reconfortar en nuestra lucha por los Viejos Valores. Cerrito anunció las incorporaciones del gran Chino Peralta (http://lacelestedeantes.com/2013/10/02/la-magia-del-chino-peralta) del defensa Pablo Melo (http://lacelestedeantes.com/2013/09/04/gordos-de-magia) y del arquero Claudio Flores para lo que resta del campeonato de la Segunda División Profesional, que lo tiene último en la tabla con apenas 12 puntos en 14 partidos jugados.

Sportivo Cerrito sacudió el mercado de pases y a la llegada del Chino Walter Horacio Peralta le suma otros dos refuerzos de categoría al plantel como lo son Flores y Melo, tres hombres de vasta experiencia que supieron vestir la Celeste en épocas muy distintas a las del calendarismo.

Melo dejó Cerro a fines del 2014 mientras que Flores, arquero de 38 años, vuelve al fútbol uruguayo tras varias temporadas en distintos clubes de la vecina orilla. Capítulo aparte para Peralta, quien en una nota reciente que le realizó el periodista Jorge Señorans dejó frases para escuchar muy atentamente: “Con mi físico, por mis condiciones técnicas, me daba para descuidarme un poco. Yo sabía que con mis condiciones técnicas superaba lo otro”.

Tranquilo Horacio que lo sabemos de sobra, y siempre lo apoyamos. ahora está en usted dibujar y poner a esa institución que confió en su magia en lo más alto desplegando siempre los valores que lo caracterizaron. Como bien dijo usted: “Hoy, los códigos quedaron de lado y uno es frontal, formado al lado de jugadores grandes como Paolo, Pablo García, O’Neill, Gustavo Méndez, el Chengue, OJ, que venían con otra escuela”. Un jugador que además de ser mágico dentro y fuera de las canchas, menciona a esta pléyade de prohombres, merece ser elevado al olimpo del obdulismo.

De esta forma, el equipo que oficia de local en el Parque Maracaná será seguido de cerca por toda la comunidad obdulista, armando una columna vertebral desde el arco, la defensa y la delantera. Solo faltó tal vez la incorporación de un Pato Sosa o un Vikingo Macchi para completar una formación que sería temible.

Señores, el obdulismo está representado en Cerrito, que vuelvan los jugadores de antes, que vuelva la “B” de antes, y que vuelva la Celeste de antes!!!