La estadía de la delegación oriental en Ecuador viene acompañada de varios hechos que nos llaman a la reflexión, en este caso por ciertas señales no muy agradables por parte de enviados de prensa y dirigentes. En lo que hace al plantel, venimos diciendo que en cuanto a la conformación del mismo se va en buen camino. Se dejó atrás a época de los calendaristas Abreu y ex capitán con apodo de señora mayor, y también quedaron en el recuerdo los claritos y la torta marmolada del hijo extraditado de Japón de Pablo Forlán. Llegaron los Huevo Lozano, los Michael Santos, los Tío Chiche Corujo, los Pato Sánchez, que junto a los valores obdulistas que venían aguantando el mostrador, nos dirigen a una etapa esperanzadora.

Ahora, ¿qué pasa con los periodistas y los dirigentes? Este país siempre se caracterizó por tener delegaciones de compatriotas que aprovechaban al máximo las estadías en otros países. Ahora en cambio, dedican líneas en nuestros medios de prensa quejándose del “infernal ruido frente al hotel”. Nosotros, los que hemos bancado estoicamente todo tipo de hostilidades en rodeo ajeno, los que hemos sabido incordiar a todo visitante al Coloso de Cemento, nosotros los uruguayos ahora nos quejamos de que nos hacen ruido!

¿Qué ocurría? A las 22 horas comenzaba el ensayo de un show musical, de grupos de rock, con desfile de modelos, organizado por el Shopping que se encuentra ubicado frente al hotel. “La música a altísimos decibeles perjudicaba la tranquilidad de los integrantes de la delegación de Uruguay que no podían conciliar el sueño. En el piso sexto, que ocupa totalmente la delegación de Uruguay, el ruido provocado por la música, impedía que jugadores, dirigentes y técnicos conciliaran el sueño”. ¿Qué son estas mariconadas? ¿En vez de aprovechar para escuchar un poco de música, de compartir un lindo rato confraternizando con las veleidades que participan del desfile, nos quejamos?

Vea usted obdulista que lindo programa: el show comenzaba a las cuatro de la tarde, con la baja de un Papa Noel en helicóptero, luego actuaban ocho conjuntos ecuatorianos de música, con desfile de modelos y se cerraba con la presencia sorpresa de un famoso artista de música colombiana.

¿Se imagina usted a un Chengue, a un Darío Silva, a un Fabián en estas circunstancias? Un Mariscal Kesman, o los dirigentes de antaño dejarían su huella en este lindo evento, en vez de andar lloriqueando. Por eso hoy la prensa ecuatoriana titula “Prensa uruguaya se queja de ruido afuera del hotel de su selección”.


Que vuelvan las delegaciones de antes que siempre nos dejaban bien parados y hacían destrozos dentro y fuera de la cancha, que vuelva la prensa de antes, que vuelvan los dirigentes de antes, y que vuelva la Celeste de antes!!!